Cumple tu promesa

Ayer almorcé en un restaurant que me gusta mucho por varias razones. Primero, su layout me da la bienvenida para que ingrese y escoja lo que quiero en envases y formatos para servir o para llevar. Las opciones disponibles son sencillas, variadas y visualmente atractivas, jugando con colores y formas para llamar mi atención y atraer. Por supuesto lo visual se suma al abanico de aromas que se coronan con la bienvenida de una anfitriona sonriente que me invita a pasar, el escenario perfecto para disfrutar comiendo.

Mientras recibía mi pedido (una omelette con tostadas integrales, jugo de arándanos, barra de avena con chocolate) quedé pensando en su nombre y promesa de marca que fotografié y que comparto en este post.

WORLD FOOD CAFÉ
Nos gusta coleccionar, compartir y celebrar los sabores del mundo.

Toda marca con pantalones largos entiende que su nombre y promesa deben comunicar claramente.

Una promesa de marca es una declaración de propósito y de intención que señala de una forma sencilla y directa lo que la oferta pretende entregar.
Una promesa no es un testamento ni un jeroglífico. Tampoco es un trabalenguas y menos un poema.

Una promesa de marca bien hecha: INSPIRA, EVOCA e INVITA. Una promesa de marca debe atraer y movilizar al cliente. Una promesa es más que sólo palabras, es verbo. Se transforma en acción cuando la experiencia hace lo que dice que hace (tema para otro post) World Food Café me invitó a compartir y celebrar sus sabores, los que terminé incluso llevando para compartir.

Marca y Promesa, dos esenciales que deben diseñarse con precisión y agudeza.

Tu marca, ¿tiene una promesa clara y evocadora?

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